Con estas pautas aprende a administrar mejor el dinero y planificar todo el año

Organizar un presupuesto familiar va más allá de escribir nuestros gastos e ingresos en un papel, consiste en establecer una estrategia sólida para el correcto uso de nuestros recursos económicos, con el compromiso de seguirlo al pie de la letra.

Erwin Miyasaka, director de Interpro Asesores, reseña al profesor Walter Eyzaguirre, autor del libro El hábito del dinero: rompe mitos y aprende a invertir con las siguientes recomendaciones:

La tabla de gastos

El primer paso para lograr un presupuesto familiar es dividir los gastos en fijos, variables y superfluos. Los variables son la alimentación y servicios de telefonía móvil (por ejemplo) ya que varían sus montos en cada mes. Los fijos serían alquiler o hipoteca, matrícula académica, servicios como luz y agua, entre otros. Y los superfluos son los que no consideramos en el presupuesto pero que terminan significando de un 15 a 20% de nuestros ingresos.

Recuerda que el presupuesto te servirá para marcar la pauta de cómo usar tu dinero.

Planificación a largo plazo

El presupuesto debe hacerse de manera anual para tener una mejor planificación y un panorama más amplio de nuestras finanzas. Una vez que logrado, podemos desglosarlo de manera mensual o quincenal.

Proyección a diciembre

Ya pasada la mitad del año, es buen momento para comenzar los preparativos financieros para las fiestas de fin de año. Por ejemplo, podrías empezar a ahorrar un pequeño monto cada mes, con la finalidad de tener un fondo sólido diciembre, que suele golpear bastante a nuestro bolsillo.

Participación

Es aconsejable involucrar a todos los miembros de la familia en la elaboración del presupuesto anual. De esta manera, los niños y adolescentes pueden observar y aprender la importancia de llevar un control de las finanzas y sobre el valor del dinero.